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Rebeldes

"La juventud sabe lo que no quiere antes de saber lo que quiere".   Jean Cocteau A la gran mayoría nos resulta muy sencillo y, por qué no decirlo, hasta emocionante aconsejar y recetar a diestro y siniestro. Lo complicado en este caso es tragarse la píldora y cumplir con el tratamiento al completo. En cuestión de hijos, los padres somos muy dados a esta práctica y cuando ya llevamos unos años de rodaje y nuestros niños se convierten en adolescentes nos creemos los reyes del mambo educativo. La verdad es que no tenemos ni la más remota idea y utilizamos el noble arte del ensayo-error, aderezado con una cucharadita de artículos/libros que hemos leído y un buen chorrito de consejos de otros experimentados padres. "Los problemas crecen" La llegada de un hijo al hogar conlleva muchos cambios y necesita de una adaptación mutua entre todos los miembros de la familia. Al llegar a la adolescencia, esos tiernos churumbeles se convierten en auténticos desconocid...

Aprendiendo a nadar

" Cuando la vida te da un golpe, ¿sabes qué tienes que hacer? Sigue nadando "   Dory (Buscando a Nemo) Cuando te dedicas tiempo caes en la cuenta de la cantidad de cosas que te quedan por aprender. Entre todas esas cosas está aprender a nadar. Casi puedo escucharte cuando dices que a mi edad y todavía no he aprendido a nadar...Tengo que decir que sí, que puedo nadar en el agua sin dificultad. No hago maravillas y mi estilo es libre pero floto que es lo importante.  No me refiero nadar en ese sentido sino aprender a nadar en el inmenso y a veces revuelto océano de la vida.  Todos nadamos aquí, sin remedio, pero en ocasiones lo único que hacemos es dejarnos llevar por la corriente y a ver donde tiene la amabilidad de depositarnos. Es placentero y relajante dejarse mecer por esa corriente que hasta te hace cosquillas y con un poco de suerte puedes acabar junto a otras personas que te resultan muy agradables...o no, pero es donde te ha soltado y es lo que toca....

Encontrar la calma escribiendo: una experiencia.

Imagen: Pexels "Cuando se está tan mal, se tiene la necesidad de escribir, de explicárselo por lo menos a uno mismo". Federico Moccia Toda una experiencia, desde luego. Este post es el resultado de una conversación mantenida con un amigo *   en la que me explica los beneficios que puede aportar escribir los pensamientos negativos para después quemar el papel.  Sus palabras despiertan mi curiosidad y empiezo a buscar información, ya no puedo parar y leo lo que encuentro relacionado con la escritura terapéutica .  Escribir tiene un componente terapéutico. Es una herramienta para canalizar las emociones , expresarlas en momentos que te sientes bloqueado, o simplemente como desarrollo personal. Un recurso que sirve como desahogo para liberar esas emociones y pensamientos que reprimimos. Se puede realizar como complemento dentro de un proceso terapéutico o como herramienta de autoayuda sin intervención psicológica. Algunos recomiendan destruir lo escrito como ges...

Pide un deseo

Imagen Pixabay "En todo ser humano hay deseos que no querría comunicar a otros, y deseos que no quiere confesarse a sí mismo". Sigmund Freud Sí, pídelo. O más de uno si quieres. No es necesario que lo hagas en voz alta, piénsalo para ti.  Si te concedieran un deseo ¿qué pedirías? Atrévete a soñar, sin miedo. Puede ser un pequeño deseo (inconfesable si te da la gana), o quizá algo grande, da igual, lo importante es que lo pienses y lo visualices. Algo material o no, eso es lo de menos, pero que sea algo que desees con todas tus fuerzas.  Ahora que has pensado lo que deseas te voy a pedir un pequeño esfuerzo más. Me gustaría que pensaras la razón por la que deseas tanto "eso". ¿Es una necesidad real o un caprichito? estás en tu derecho de darte caprichos si así lo quieres, solo es un ejercicio para soñar, dar rienda suelta a la imaginación.  Imagina que se cumple, ¿qué harías?  ¿Cómo te sentirías si lo consiguieras?   ¿Lo disfrutarías durante la...

Deja de pensar mal, que siempre aciertas!

No hay dos sin tres. Después de "cierra los ojos" y "el sexto sentido" me gustaría cerrar la saga o trilogía (que tanto se lleva), llámalo como quieras, con una reflexión. Cómo influyen las creencias en nuestra vida. Pensar que algo va a salir mal y efectivamente, se lía parda. Levantarte seguro de que será un mal día y finalmente es aún peor. Tener un examen importante, llegar con los nervios de punta porque crees que no vas a dar una y ahí lo tienes, te quedas en blanco. Tener un proyecto con alguien que no confías en sus capacidades y al final no sale bien... No es que seas un cenizo, no. Lo que ocurre es que nuestra conducta intenta ser coherente con nuestras creencias, incluso aunque sean infundadas. Se le conoce como la profecía autocumplida o efecto Pigmalión . Aquí entran en juego las expectativas y creencias que tenemos sobre otros y, como no, sobre nosotros mismos. Cuando tenemos una imagen negativa sobre alguien no somos capaces de ver más ...

El sexto sentido

"Probamos por medio de la lógica, pero descubrimos por medio de la intuición." Henri Poincaré ¿Analizas cada detalle razonadamente antes de dar un paso o haces caso a la intuición? ¿Sexto sentido? Estás disfrutando de uno de esos momentos relajantes que no quieres que termine nunca y de pronto te asalta una idea que no sabes de dónde sale, aparece una duda sobre algo o alguien y no sabes por qué, o se enciende una luz en tu cabeza como solución a un problema que hace tiempo que te preocupa. Sacudes tu cabeza y piensas "por favor, y ahora qué es lo que pasa si yo estaba viendo pasar las nubes y mi mayor preocupación es respirar porque no me queda más remedio". No me digas que no te ha pasado y no me refiero a las nubes ni a respirar, sino a esas ideas que aparecen sin buscarlas, a esa sensación de que algo no va bien y no sabes a qué se debe, a esa situación que no te da buenas vibraciones, etc. He podido comprobar en varios artículos que relacionan ...

Cierra los ojos

Estar en la inopia o a la luna de Valencia, como más te guste o lo que más rabia te dé. Ese estado en el que no te enteras de nada, una ausencia muchas veces elegida por uno mismo en la que haces visión túnel y no ves más allá de tus narices. La verdad es que es bastante cómodo. Vivir en la ignorancia de ciertas cosas es uno de los estados más relajantes que existen. No te cuestionas nada referente a determinadas situaciones, es más, ni tienes intención de hacerlo.  Y es que nos pone cantidad el autoengaño.  El autoengaño es mentirse a uno mismo (esto ya es lo máximo) para mantener falsas creencias o ilusiones a las que tenemos apego. Dice la Wikipedia que es el proceso de negarse a racionalizar la relevancia o importancia de evidencia contraria y argumentos lógicos que son opuestos a los propios. Todos nos autoengañamos en un nivel más o menos alto, y tu también, no lo niegues que te estoy viendo. Ojos que no ven... Pero qué afición más rara, no soporta...